Cercana, distante: eres reciente y eres eterna al mismo tiempo.
Asomas tu luz en estos tiempos, en esta vida,
pero quizá provengas de otra mucho más antigua,
quizá te conozca desde siempre y no lo sepa.
Resultas extraña... y a la vez me inspiras confianza.
Menguante o creciente eres:
las mismas penas, las mismas alegrías tienes.
Eres luna: esta noche vistes de blanco;
vistes de blanco y así vienes a mí,
me susurras al oído un bolero falaz,
me abrazas y te dejas abrazar,
lloras y lloro contigo.
No te vi llegar: me fijé y ya estabas ahí
y seguro que ni tú lo notaste;
eres luna: esta noche brillas sólo para mí
(con tu luz no me importa el frío)
gracias por venir,
gracias por los espejos,
nunca pierdas tu luz propia,
nunca dejes de brillar.




2 de marzo de 2010 a las 13:06
Vaya senor Jose, si que sabe transmitir con sus escritos. Este en particular es muy tierno, sutil, suave, lindo, esperanzador y demas de agradable.
Es genial poder leer algo asi de fresco por estos dias de angustia que se viven.
Un abrazo senor cristal, o espejo =)
3 de marzo de 2010 a las 12:25
Tierna, sutil, suave, linda, esperanzadora y agradable... La entrada tiene todas las características de quien la inspiró.
Qué genial haber podido transmitir lo que se transmitió.
Un abrazo fraterno Gabriela, en especial en estos días de angustia.
Nos leemos =).
3 de marzo de 2010 a las 20:37
Me encanto tu texto. Me dio esa misma senacion de paz cuando la miraba.
Me has alegrado la noche =) Gracias.
Marina
6 de marzo de 2010 a las 15:50
Qué gusto saber que mi texto te alegró la noche, Marina, en verdad, es reconfortante.
La noche pasada yo también la miraba, de blanco, tan misteriosa, tan eterna... esa sensación de paz es realmente indescriptible. Ella me alegró la vida =).
Gracias a ti por la visita!
13 de marzo de 2010 a las 17:39
Me da gusto saber no soy la única que mira la luna para sentirse mejor.
Saludos =)
14 de marzo de 2010 a las 1:39
Cercana y distante...
Este pequeño tiempo fue un pedazo grande en mi universo, m envolviste en medio de la nada...
Llegaste y un abrazo dio inicio a este viaje, m alejaste de la realidad, m diste paz ...calor, m diste mas de lo q en algún momento pude pensar... esque ni siquiera lo pense...
Ahora como Luna tendré q brillar en mis noches oscuras...
estare ahí... siempre ... brillando... pero como la Luna, sola en la noche...
Gracias a ti... José.
14 de marzo de 2010 a las 3:52
Alguna vez, cuando niño, y seguramente como muchos otros, pensé que la luna me seguía solamente a mí, pero ya hace tiempo entendí que no era así: su existencia era demasiado grandiosa para pertenecerle a un solo mortal.
Usted seguirá por siempre, cercana y distante, desde lo alto, inspirando a las almas solitarias, recordándonos que aún se puede brillar incluso estando a solas en medio de una noche oscura.
Pero recuerde que siempre será apasionadamente atraída por la tierra, y que la tierra y sus almas no dejarán que usted se pierda nunca, ni que se aleje demasiado como para perderle el rastro, porque la necesitamos, cercana y distante, como antes, como siempre.