El texto que sigue no es una traducción precisa de la canción, es la carta que un "suicida" dejó en algún universo paralelo y que sirvió de inspiración para esta ficción. En lo posible, traten de cargar todo el video, luego darle play, dejarse envolver por la atmósfera y sintonizarse con la guitarra; después, comenzar a leer la carta cuando se comience a cantar, para que sea una especie de banda sonora o algo así.
En días como hoy me gustaría saber dónde estabas tú, saber qué hacías en el preciso instante en el que yo me consumía por el fuego, cuando me quebraba en el silencio, mientras los días pasaban y pasaban por mi ventana y frente a mis ojos. Dónde estabas tú aquellos días en los que sin querer resultaba herido y las heridas no dejaban de sangrar. Porque todas las cosas que sueles decir y todas las cosas que sueles hacer siempre me mantienen envuelto, rodeado, nublado, turbado, cegado. Y así, mientras tú intentas a toda costa colgar tu completa existencia en los versos de otros mundos, muriendo por creer en todo lo que te rodea, en todo ese sueño ajeno que te envuelve, mientras tanto, yo estaba aquí en mi ventana, frente al mundo, mirando sin miedo directamente al sol, con absoluta voluntad para perderme en medio de su brillo y quizá así poder brillar yo también, aunque sea un instante antes de perder la vista, aunque sea un minuto antes de morir.
[Aquí se hizo una pausa. El color de tinta cambia en el siguiente párrafo. Se cree que fue escrito días después].
Perdido en medio de mis ideas, perdido en el tiempo, perdido en la nada, mientras las semillas de la vida y las semillas del cambio se iban plantando sin que pueda siquiera percatarme de ello, el cielo lloraba allá afuera: amargas gotas caían oscuras y lentas allá afuera. Perdido aún, en medio de mis ideas; perdido aún, frente a mi ventana; perdido aún, en medio del fuego, pensando en lo peligroso que resulta este pasatiempo tan irresistible, me atrevo a saltar: aquí frente a mi ventana, desde lo alto, me atrevo a dar un paseo celestial a través de todo este silencio: el fuego tarda en consumirlo todo, tarda pero llega el momento, sabía que había llegado el momento, era tiempo de matar el pasado, era tiempo de que el fuego lo consuma todo, era tiempo de volver, volver a la vida.
[Garabatos y frases escritas y tarjadas. Hasta el momento no es posible reconocer ninguna palabra].
Me atrevo a dar un paseo celestial a través de todo este silencio. Sabía que la espera había terminado. Sabía que la espera había comenzado. Mientras tanto, me atrevo a saltar, desde aquí, desde lo alto, desde mi ventana, frente a la gran ciudad, mirando sin miedo directamente al sol, que no se cansa de
La carta termina así, incompleta. Fue encontrada en el dormitorio, al lado de la ventana abierta. El cuerpo desapareció.



23 de febrero de 2010 a las 23:28
Vaya, sentirlo esperanzadoramente triste. Huele a soledad a nostalgia y derrota.
Me gusto loo intenso, transporta al lugar y al momento. Pero fue algo pesado el sentimiento.
Saludos señor José Aroyo
27 de febrero de 2010 a las 12:30
Gracias a ti, Gabriela, pude cuestionarme todos estos días sobre la situación del sentimiento que aquí me inunda.
Me basé en las letras de la canción original para construir una historia en la que de hecho estoy involucrado. Me gusta la canción en sí, porque musicalmente es muy esperanzadora. Es cierto también que la historia sea medio nostálgica y triste, pero no lo veo como una derrota, de ninguna manera. Al contrario, creo que es un triunfo del ser sobre el ser mismo.
En todo caso, sería algo así como una canción tristemente esperanzadora.
Saludos Gabriela, y un abrazo fuerte.