Isabelle y Sebastian

Aquella tarde, Sebastian comenzó a pensar que Isabelle ya lo sabía.

Él la había estado esperando. Ella tenía que pasar por ahí, y efectivamente, pasó. Se acercó a él y luego de un cruce de preguntas y respuestas cotidianas, ella lanzó un muy curioso: «¿pero por qué estás justo aquí?»; la excusa de Sebastian fue decir que adentro había demasiada gente. Al oír esto, Isabelle fue de inmediato a comprobarlo: se asomó por la ventana y luego volvió y dijo: «sí, hay gente, pero no tanto, en fin...».

Hablaban sobre música. Sebastian había recordado que alguna vez ella le habló de una muy buena canción. Isabelle lo recordó también, y de inmediato lanzó un muy curioso: «¿cómo es que te acuerdas?»; Sebastian respondió con una cita de ella misma: «como tú dices, si lo recuerdo, es porque es importante». Ella sonrió.

Teniendo como base estas preguntas curiosas, Sebastian cree que Isabelle ya se dio cuenta de todo.

Que alguien, por favor, le diga a Sebastian por este medio, si es que creen que Isabelle podría saberlo todo, teniendo como base esas preguntas curiosas.

Que alguien, por favor, ayude a Sebastian.

El mal me gruñe bajando porque arriba cantan

Primero el suelo
luego el (primero el suelo
______ luego el (primero el suelo
______ ______ luego el (primero el suelo
______ ______ ______ luego el (primero

El mal está rondandondandondandondando

Me dijo ayer de madrugada
que habías perdido un
ojo

Hoy gruñe pero un poco más temprano
+y ya no hayah on ay y-
pan de gallo para nadie

Se nos acuestan las mandíbulas
tras los correteos presurosos
de las manos multitudinarias
b o baldes
a d
j n
a e
n i
d b
o u
y s

Porque sino cómo pues vecino
se van contra su casa y luego
...................uno qué hace

Se escapa por la ventana
desde allá arriba de Lima
yvaadar
primero al suelo

Quién será entonces ese rey de reyes al que le cantan allá abajo
que pueda venir a recoger mi cuerpo y cerrarme los
+sojoojos-
por respeto al muerto

Contra aquellos que nunca escuchan

Pero ellos, ellos... Ellos nunca escuchan.

Asumen, siempre asumen cosas.

Interrumpen cuando alguien habla.

Gritan.

Son tan sentenciosos cuando hablan...

Se creen dueños de la verdad.

Aquellos que nunca escuchan...

No vale la pena hablarles siquiera.