Smells like hot spirit

«Úsame, Holly, ven y úsame».
R. Smith

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¿Recuerdas sus lamidas en tus manos necias? Tienes su aroma impregnado; ¿será que lleva el espíritu en la lengua y con él te calienta los dedos? Será que resultó ser un imán camuflado de metal seductor, o quizá camuflado de mujer letal. Su entorno te nubla, su aroma te tienta. Cierra los ojos y siente el olor de sus hormonas. Mira los suyos y sintoniza una misma frecuencia, por dos segundos, por dos días, que el aroma no se va. Muerde sus dedos y regálale lo mismo que ella te ha regalado, esa erótica mezcla de olor, dolor y calor.
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Sobre la música comercial


«Cuelguen a los DJ's, porque la música que ponen constantemente, no dice nada sobre mi vida».

S. Morrissey

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Es necesaria; sí, necesaria...
Lo comercial es necesario; la moda es necesaria... para la masa.
La masa es necesaria.
Masas, diferencias, inconformidades, injusticias, estratos, esferas... Masas.
Permeables, semipermeables... Masas.
Impermeables, impermeables, impermeables masas.
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Los escudadores del mañana

Aquella voz aún retumba en mis oídos: era mayor, arrugas bastante marcadas y ojos oscuros, cargados de miseria y dolor, que hacían juego con sus labios, casi imposibles de evocar sonrisas. «Si tenemos que usar la fuerza, pues la usaremos. Si tenemos que luchar, pues lucharemos», decía aquella escudadora de los años de la letra que entra con sangre. Un delicioso «calla, terruca» paseó por mi cabeza y me alegró el tan nauseabundo momento (lastimosamente, esa náusea pulula por todos los ambientes reales y mi imaginación sólo se limita a endulzar mis mundos paralelos, sí, los virtuales). Resultó gratificante que lo siguiente fueran pifias y no aplausos. «Espero que no pretendan enfrentar a los ecrestes, sería algo ridículo», pensé. Pensé. Pasaron menos de 24 horas y los ecrestes se estaban enfrentando.

Sí, los escudadores del mañana, como animales.

Ahora falta que los ecrenses de Lertes —tan ilustres ellos— respondan con la misma moneda. Confío en que eso no sucederá. Sería tan, pero tan irónico: ecrestes de Lertes, reconocidos por su gran entendimiento en el mundo de las Letras y las Artes; y ecrestes de Escudación, aquellos que forjarán a los ciudadanos del mañana, ambos bandos, agarrándose a golpes, como tribus salvajes. Realmente, espero que eso nunca suceda.