La verdad es que no sé por qué fui hasta el fin del mundo para verte.
La verdad es que ciertos eventos dejan de ser imaginados y llegan a concretarse, pero siguen siendo perfectos.
Quizá el fin del mundo y la perfección tengan alguna relación.
Quizá.
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19 de septiembre de 2009 a las 16:10
EL fin del mundo -entendido apocalípticamente- nos traerá después un mundo perfecto y renovado.
Saludos.
20 de septiembre de 2009 a las 22:00
Lo lamentable es la imperfección de tal fin.
AZAÑA ORTEGA