Mi enfermedad


Siempre me pasa que al despertar siento que estoy resfriado: estornudo una y otra vez, hasta llego a pensar que tengo alguna alergia. Tengo los ojos llorosos y lo único que quiero es volver a la cama.

Sucede que si no salgo de casa, permanezco enfermo todo el día. Si no salgo durante una semana, estoy una semana enfermo. Un mes... una vida.

Sucede que siempre olvido mi enfermedad y me voy a bañar. Luego, sigo estornudando, pero ya se me quitaron las ganas de volver a la cama.

Sucede que cuando salgo de casa, dejo de estar enfermo: mi cabeza me dice que estoy bien y yo le creo. Cuando no le creo, no salgo de casa.

¡Achú!

Si vienes a casa, verás que estoy enfermo.
Si vives conmigo, verás que siempre estoy enfermo.
Si nos vamos de casa, verás que siempre estoy bien.

¡A...chú!

El problema es que, hasta hoy, siempre debo volver a casa. Entonces mañana estaré enfermo, y no sé si luego de un instante seguiré así o estaré bien. En todo caso, soy yo el que decide. Soy yo o es mi...

¡Achú!

A veces, estar en la universidad es como estar en casa.
A veces, el mundo entero es mi casa.
A veces, tengo que salir por la ventana del ático. Sólo así me siento bien.

...

El problema es que, hasta hoy, siempre debo volver a abrir los ojos. Mejor dicho, a cerrarlos. Entonces mañana, aquí y allá, estaré enfermo, y no sé si luego de un instante seguiré así o volveré a salir por la ventana del ático. En todo caso, soy yo el que decide. Soy yo o... ¡A...

...chú!

5 Response to "Mi enfermedad"

  1. Pablo Villanueva H. escribió:
    29 de agosto de 2008 a las 21:37

    Que problema. No sé si estés a favor del uso de fármacos, pero existen unas pastillas llamadas Clarityne D. las produce una empresa llamada Schering Plough, y son una de esas pocas pastillas para el resfriado que no dan sueño.
    bye.

  2. José Arroyo escribió:
    30 de agosto de 2008 a las 3:25

    Grunge:
    Gracias por el consejo. Considero que los fármacos son muchas veces útiles y necesarios; sin embargo, para un resfriado prefiero un "calientito" de pisco o caña antes de dormir (buena manera de justificar los vicios eso de hacerlos pasar como remedios caseros).
    Gracias también por la visita. Veo en tu blog cosas interesantes, ya estaré comentando por ahí.

  3. Anónimo escribió:
    4 de septiembre de 2008 a las 12:59

    es que la casa es tu refugio, tu reducto... el lugar donde puedes y debes sentirte desprotegido...cuando sales de ella, se pierde ese encanto (sí! encanto, a pesar de los estornudos), te colocas la armadura, te crees y te sientes fuerte, por un tiempo...

  4. José Arroyo escribió:
    4 de septiembre de 2008 a las 23:27

    Anónimo:
    Nada más cierto que lo que dices. Realmente, creo que lo comprendiste por completo. Me siento desnudado.

    Se agradece la visita.

  5. Pablo Villanueva H. escribió:
    6 de septiembre de 2008 a las 21:34

    Claro. no hay nada como un "calientito" de pisco. Gracias por visitar mi blog y comentar en él. Lamento que mi "proyecto de crónica" no te haya gustado o entretenido, pero almenos podría formar parte de la "Generación de Pobredumbre".
    Saludos!!!!