Está uno al borde del colapso pero aún así, las únicas fuerzas que quedan son para jalar la manguerita con los dientes y apretar la jeringa.
Vas a morir otra vez y ahora nadie te llevará al hospital... Sí, lo sé, pero sólo un poco más...
Todo está fuera de su sitio. Las cosas nunca han tenido un lugar propio aquí. Cómo diablos podría ordenarlas... En medio del caos se han gobernado solas durante toda una vida, o dos, o tres. Sí, tres vidas.
Aquello que siempre he odiado hoy me ha consumido. Veo mi rostro y lo veo a él: soy carne de su carne.
Y mis sueños de libertad se limitan a una típica burbuja, con disfraz de viaje o de copas o de juegos sexuales. Al igual que todos mis dientes, al igual que ella, regreso de esas travesías y me siento más vacío que antes.
Toda la vida es juego; y los juegos, juegos son. En San Andreas, en Lima, en Huancayo y en la China.
Mila tiene razón: la verdad es que todo es mentira.
Y las ilusiones... Isabelle es genial porque es una ilusión. Ahí debe quedarse. Debería; pero como siempre, Sebastian arruinará todo. Sebastian es tan «más humano que humano».
De qué sirven entonces todos estos cristales, si no son sólo para pintarnos colores inexistentes...
De qué sirven entonces todos estos espejos, si no son sólo para engañarnos y hacernos sentir que somos más que simples cerebros en una cubeta.
Juégatela, terc...
Aquella tarde, Sebastian comenzó a pensar que Isabelle ya lo sabía.
Él la había estado esperando. Ella tenía que pasar por ahí, y efectivamente, pasó. Se acercó a él y luego de un cruce de preguntas y respuestas cotidianas, ella lanzó un muy curioso: «¿pero por qué estás justo aquí?»; la excusa de Sebastian fue decir que adentro había demasiada gente. Al oír esto, Isabelle fue de inmediato a comprobarlo: se asomó por la ventana y luego volvió y dijo: «sí, hay gente, pero no tanto, en fin...».
Hablaban sobre música. Sebastian había recordado que alguna vez ella le habló de una muy buena canción. Isabelle lo recordó también, y de inmediato lanzó un muy curioso: «¿cómo es que te acuerdas?»; Sebastian respondió con una cita de ella misma: «como tú dices, si lo recuerdo, es porque es importante». Ella sonrió.
Teniendo como base estas preguntas curiosas, Sebastian cree que Isabelle ya se dio cuenta de todo.
Que alguien, por favor, le diga a Sebastian por este medio, si es que creen que Isabelle podría saberlo todo, teniendo como base esas preguntas curiosas.
Que alguien, por favor, ayude a Sebastian.
Primero el suelo
luego el (primero el suelo
______ luego el (primero el suelo
______ ______ luego el (primero el suelo
______ ______ ______ luego el (primero
El mal está rondandondandondandondando
Me dijo ayer de madrugada
que habías perdido un
ojo
Hoy gruñe pero un poco más temprano
+y ya no hayah on ay y-
pan de gallo para nadie
Se nos acuestan las mandíbulas
tras los correteos presurosos
de las manos multitudinarias
b o baldes
a d
j n
a e
n i
d b
o u
y s
Porque sino cómo pues vecino
se van contra su casa y luego
...................uno qué hace
Se escapa por la ventana
desde allá arriba de Lima
yvaadar
primero al suelo
Quién será entonces ese rey de reyes al que le cantan allá abajo
que pueda venir a recoger mi cuerpo y cerrarme los
+sojoojos-
por respeto al muerto


