Los escudadores del mañana

Aquella voz aún retumba en mis oídos: era mayor, arrugas bastante marcadas y ojos oscuros, cargados de miseria y dolor, que hacían juego con sus labios, casi imposibles de evocar sonrisas. «Si tenemos que usar la fuerza, pues la usaremos. Si tenemos que luchar, pues lucharemos», decía aquella escudadora de los años de la letra que entra con sangre. Un delicioso «calla, terruca» paseó por mi cabeza y me alegró el tan nauseabundo momento (lastimosamente, esa náusea pulula por todos los ambientes reales y mi imaginación sólo se limita a endulzar mis mundos paralelos, sí, los virtuales). Resultó gratificante que lo siguiente fueran pifias y no aplausos. «Espero que no pretendan enfrentar a los ecrestes, sería algo ridículo», pensé. Pensé. Pasaron menos de 24 horas y los ecrestes se estaban enfrentando.

Sí, los escudadores del mañana, como animales.

Ahora falta que los ecrenses de Lertes —tan ilustres ellos— respondan con la misma moneda. Confío en que eso no sucederá. Sería tan, pero tan irónico: ecrestes de Lertes, reconocidos por su gran entendimiento en el mundo de las Letras y las Artes; y ecrestes de Escudación, aquellos que forjarán a los ciudadanos del mañana, ambos bandos, agarrándose a golpes, como tribus salvajes. Realmente, espero que eso nunca suceda.



Lejos de aquí


«Barco viejo»

P. Solano (Cementerio Club, 1998)





Barco viejo
llévame lejos de aquí
llévame lejos

Saca mis huesos de aquí
llévame lejos de aquí
saca mi cuerpo de aquí
llévame lejos

Barco viejo, levanta tus velas al cielo
con tu madera pesada
y ese casco carcomido por el viento

Barco, llévame a un puerto sin ningún recuerdo
llévame lejos de aquí

Llévame lejos de aquí
saca mis huesos de aquí
Llévame lejos de aquí
saca mi cuerpo

Lejos de aquí
lejos de aquí

Llévame lejos de aquí
saca mi cuerpo de aquí
saca mis huesos de aquí
llévame lejos
llévame lejos

Llévame lejos de aquí



Fluido rosa en las venas

Barco viejo, distante en el horizonte, vienes por momentos, me hablas y tu voz no me toca, enséñame dónde te duele, no hay dolor, no hay dolor, me haces reír, me haces flotar, navegar navegar, flotar y navegar en medio del silencio, en medio de la nada, estoy sentado frente a una pared blanca, pido permiso para tocarla, me comunico con ella, siento su atmósfera, soy su atmósfera, no quiero invadir, no pretendo hacerlo, estoy en ella, estoy al borde, soy el centro de tus silencios, soy el extremo de tus gritos, entonces vienes y me desgarras las entrañas, no hay nadie en casa, detente, pides ayuda por mí, pido ayuda por ti, adiós mundo cruel, coros celestiales, me haces flotar, navegar, flotar y navegar con esa voz, con esos coros celestiales, no me dejes ahora, el show debe continuar, total es sólo otro ladrillo en la pared, año tras año y tu voz no me toca, o me toca por momentos, y puedo serlo todo, y en un instante soy nada, ante todo contra mí, contra todo ante mí, ¡oye tú!, ¿oíste eso?, vienen por ti, vienen por todos, por todos lados, vienen por ti, por ti, vienen, es tu culpa, es tu fin, disparen, a todos lados disparen, al judío, al cristiano disparen, al terruco, al pituco disparen, humanidad desesperante, seres decepcionantes, soy el centro, soy el borde, soy un simple espectador, córtame las venas con papel, con metal, con una señal brutal, siente la sangre, corre como en el infierno, corres tú, corre la sangre como en el infierno, sácame de esta isla sucia y sombría, desnuda y solitaria, el mar es la gente, la gente es el mar, el grito es del mar, el silencio es de la isla, el mar es el infierno, corre sobre el mar, la isla son tinieblas, una palmera, un coco, un mono, una botella, una señal, una mísera señal, señal de coincidencia, no pretendas armar una historia infinita con una señal, con una botella, con un mono, con un coco, con una palmera en las tinieblas, con un barco viejo, distante en el horizonte, que viene por momentos, que me habla y su voz nunca me toca, barco viejo, le muestro dónde me duele, y el barco deja de flotar, y el mar es la nada y la isla lo es todo, entonces, me elevo unos centímetros del suelo, entonces mi cuerpo se convierte en vapor, vapor de barco, vapor de mar, vapor de isla, me confundo con el centro del universo, con el borde del universo, estoy inmerso y a la vez distante, entonces se desvanecen los espacios vacíos, madre, no me dejes ahora, entonces sabes que lo único que tienes que hacer es seguir a los gusanos, uno dos, uno dos, marchando, uno tres, uno tres, marcando, nadie contesta, no hay nadie en casa, uno dos, uno dos, marchando, gritos, gritos, gritos como golpes gritos, ¡detente!, ahora el piano, el trombón, las trompetas, ahora el juicio, los pasos del juez, uno dos, uno dos, este hombre fue descubierto, mi señor, mostrando sentimientos, mi señor, es inaceptable, se ha refugiado por años tras una pared, mi señor, está distante, está loco, juguetes en el ático, está loco, mi señor, grande sea tu voluntad, llamen a los testigos, no hay nadie en casa, llamen a los perseguidos, a los sentenciados, a los ultrajados, a los olvidados por el miserable, a los fusilados, a los judíos y a los cristianos llamen, a los terrucos y a los pitucos llamen, a la humanidad entera, humanidad desesperante, a los seres decepcionantes, a sus sonrisas falsas, todos ellos gritan, todos ellos gritan, están de acuerdo, mi señor, que derrumben la pared, mi señor, que derrumben la pared, que derrumben la pared, que derrumben la pared, que derrumben la pared, que derrumben la pared, que su cuerpo estalle, que su razón estalle, pero su razón es vapor, vapor de barco, vapor de mar, vapor de isla, su cuerpo es el centro de todas partes, su razón es el borde, su razón se ha perdido, mi señor, no hemos encontrado rastros del cuerpo, ¿estaba aquí?, claro que sí, encerrado, aislado, a dónde habrá ido a parar ahora, mi señor, se ha esfumado, está extraviado, se ha librado, o quizá liberado, de las bombas, de sí mismo, de su cuerpo, de su razón, porque no hay razón para sentirse bien si no hay sensibilidad, porque se declara a sí mismo como un ser confortablemente insensible, se ha evaporado, estaba encerrado pero libre, aislado pero rodeado, en la isla pero en el mar, en el borde pero en el centro, ahora se ha librado, o quizá liberado, de la muerte, de la risa miserable, de la vida tormentosa, del odio, del prejuicio, de la intolerancia, de la superficialidad, de la emoción, del sentimiento, de la piedad, del hombre, de mí, de usted, mi señor.