Porque es una de mis favoritas de Soda, porque los dos acordes de teclado que le siguen al silencio antes de las estrofas me parecen desgarradoramente profundos y emotivos, como que descuadran de la melodía habitual, pero no generan pérdida de armonía, y además, porque también creo que nada es casualidad: las casualidades están perfectamente planeadas por el azar.
«El Rito» - Soda Stereo
Soy un profanador
estoy desafiando al tiempo
ya ves, mi transgresión
es procurar tenerte
El cielo entiende de mi obsesión
está llegando a un límite
el desierto, al menos hoy
no parece, no parece tan...
Sueles encontrarme en cualquier lugar
y ya lo sabes, nada es casualidad
tu misteriosa forma me lastimará
pero a cada segundo estaré más cerca
Paralizándome
jamás podré esperarte
y no tengo porque esperar
en un altar de sacrificios
Sólo meterme en tu ritual
y descifrar tu enigma
tal vez no hablar de más
el silencio no es tiempo perdido
Desafiando al rito
destruyendo mitos
Soy un profanador
estoy desafiando al tiempo
ya ves, mi transgresión
es procurar tenerte
El cielo entiende de mi obsesión
está llegando a un límite
el desierto, al menos hoy
no parece, no parece tan...
Sueles encontrarme en cualquier lugar
y ya lo sabes, nada es casualidad
tu misteriosa forma me lastimará
pero a cada segundo estaré más cerca
Paralizándome
jamás podré esperarte
y no tengo porque esperar
en un altar de sacrificios
Sólo meterme en tu ritual
y descifrar tu enigma
tal vez no hablar de más
el silencio no es tiempo perdido
Desafiando al rito
destruyendo mitos



5 de mayo de 2009 a las 12:21
Y es que probablemente las casualidades y el azar sean esos mecanismos -incognocibles e infinitos- de causa y efecto que el hombre -por su predisposicón a la ignorancia, por su nimiedad en la historia, por su inutilidad en el universo- desconocerá eternamente.